Pueblos todos, aplaudan; aclamen al Señor con gritos de júbilo.
Oremos:
Cristo transformará nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso como el suyo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses
Hermanos: Imiten mi ejemplo y fíjense en quienes nos han tomado como norma de conducta. Pues como ya les advertí muchas veces, y ahora tengo que recordarles con lágrimas en los ojos, muchos de los que están entre ustedes son enemigos de la cruz de Cristo. Su destino es la perdición; su dios, el vientre; se enorgullecen de lo que debería avergonzarlos y sólo piensan en las cosas de la tierra.
Sal 121, 1-2.4.5
Vamos con alegría al encuentro del Señor.
Me alegré cuando me dijeron: "Vamos a la casa del Señor". Nuestros pies ya pisan tus umbrales, Jerusalén.
Allá suben las tribus, las tribus del Señor, para dar gracias al Señor según la costumbre de Israel. Porque allí están los tribunales del palacio de David, los tribunales donde se administra la justicia.
Aleluya, aleluya.
Los que pertenecen a este mundo son más hábiles en sus negocios que los que pertenecen a la luz
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía por medio de la cual tú te dignas hacernos partícipes de los frutos de la redención.
Cristo, huésped y peregrino en medio de nosotros
En verdad es justo darte gracias, Señor, Padre santo, Dios de la alianza y de la paz. Porque tú llamaste a Abrahán y le mandaste salir de su tierra, para constituirlo padre de todas las naciones. Tú suscitaste a Moisés para librar a tu pueblo y guiarlo a la tierra de promisión.
Alma mía, bendice al Señor y alaba de corazón su santo nombre.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Padre de bondad, que por medio de tu gracia nos has hecho hijos de la luz, concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
3, 17-21; 4, 1
Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos como salvador a nuestro Señor Jesucristo. El transformará nuestro frágil cuerpo en un cuerpo glorioso como el suyo, en virtud del poder que tiene para someter todas las cosas.
Por tanto, hermanos míos queridos a quienes tanto extraño, ustedes, hermanos queridos que son mi alegría y mi recompensa, manténgase firmes en el Señor.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Vamos con alegría al encuentro del Señor.
Vamos con alegría al encuentro del Señor.Aclamación antes del Evangelio
En el que cumple la palabra de Cristo, el amor de Dios ha llegado a su plenitud.
Aleluya.Evangelio
16, 1-8
"Había un hombre rico que tenía un administrador, el cual fue acusado ante él de malgastar sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo:
"¿Es cierto lo que me han dicho de ti? Dame cuenta de tu administración, porque quedas despedido".
El administrador se puso a pensar:
"¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el trabajo? Ya no tengo fuerzas para trabajar la tierra y me da vergüenza pedir limosna. Ya sé lo que voy a hacer para que alguien me reciba en su casa cuando me despidan".
Entonces fue llamando uno por uno a los deudores de su amo y dijo al primero:
"¿Cuánto debes a mi amo?"
Este respondió:
"Cien barriles de aceite".
Le dijo:
"Toma tu recibo, date prisa y haz otro por cincuenta".
Luego dijo a otro:
"Y tú, ¿cuánto debes?"
Le respondió:
"Cien sacos de trigo".
El le dijo:
"Toma tu recibo y haz otro por ochenta".
El amo tuvo que reconocer que aquel mal administrador había procedido con habilidad. Y es que los que pertenecen a este mundo son más hábiles con su propia gente que los que pertenecen a la luz".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús. Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Tú, en la etapa final de la historia, has enviado a tu Hijo, como huésped y peregrino en medio de nosotros, para redimirnos del pecado y de la muerte; y has derramado el Espíritu, para hacer de todas las naciones un solo pueblo nuevo, que tiene como meta tu reino; como estado, la libertad de tus hijos; y como ley, el precepto del amor.
Por estos dones de tu benevolencia, unidos a los ángeles y a los santos, cantamos con gozo el himno de tu gloria:
[Misa]Antífona de la Comunión